The Salad Zone
En The Salad Zone se vislumbran múltiples narrativas, como las tensiones domésticas familiares, el sueño juvenil de ir a Japón, la tendencia de una persona a romper televisores en momentos de ira y comer pescado. Aunque utiliza escenas del entorno de la artista y de la vida en Arabia Saudita, como calles o centros comerciales, la obra no pretende ofrecer una imagen completa, sino que adopta un enfoque rizomático de la narración, arrojando luz sobre fragmentos de lo cotidiano que actúan como resúmenes de una narrativa subyacente.